Igual sucede en los primeros meses de convivencia, todos somos muchos mas cariñosos, amables y pacientes.
Que le dices de ir al super con la suegra y te dice, Si amor claro amor, que bien amor, como me gusta ir a comprar y más si es con tu madre...
Porque se está en los meses intensos de enamoramiento y porque todavía no tenemos lo que yo llamo confianza, que si que vivimos juntos, que lo compartimos todo o casi todo, que nos vemos desnudos entre otras cosas... pero no tenemos la verdadera confianza, de mandar al carajo al otro si te molesta.
Si, es esa confianza que tienes con un hermano o madre que no le pasas ni una sin decirle lo que piensas y en cambio al compañero de trabajo te dice el doble y te callas porque no le vas a decir que es un atontado del copón.
Pues cuando tienes esa confianza ya es más difícil controlar las malas contestaciones y los defectos
Porque toooodos tenemos defectos que nos cuesta controlar y a todos nos sacan de nuestras casillas los de los demás. Por ejemplo una queja típica de las mujeres es que sus parejas nunca encuentran nada de lo que les piden que vayan a buscar, nunca.
Aunque hay una excepción que comprendo perfectamente : Esta
Lo normal es mandarle a buscar algo y aunque le des mas indicaciones que un gps: Si mira, esta en el tercer estante de la despensa, al fondo, detrás de las latas de atún, sabes que le vas a oír decir a lo lejos aquello de: Nenaaaaaaa no lo encuentrooo, , seguro que no lo gastamos? y tú, después de un momento de casi perder los papeles
Pero atención, yo tengo una nueva queja que no recuerdo haberla sufrido antes o al menos no tan seguido y es que parece que vivo con un perro sabueso, solo que al menos no escarba ni hace agujeros, pero el lo guarda todo, todo, todo. No hay nada a la vista, pero luego no le preguntes donde lo puso porque no tiene ni puñetera idea, y te vuelves loca buscando por toda la casa y siempre cuando más prisa tienes, que si lo pillas en ese momento lo matarías...
Otra cosa que hace Jose y que es muy de chica, es hacerme esperar cuando vamos a salir.
Ya puedo yo entretenerme lo que no esta escrito por la casa haciendo mil tonterías, esperando que parezca que lo tiene todo, que es decirle: Que? nos vamos? y de repente comienza a dar vueltas por casa como perdido: Ay! espera las llaves, Ay! espera las gafas de sol, Ay la colonia , espera que me cambio mejor las zapatillas, pffffffffffff y yo allí plantada en al puerta viéndolo ir y venir... pero no se suponía que eso lo tenia que hacer yo? O al menos de eso se queja los hombre no? de tener que esperarnos.
Aunque para quejicas nosotras, esos seguro... entre las veces que tenemos razones y las que las buscamos... nos pasamos la vida quejándonos. Por que a quien no le ha pasado que le ves ahí espanzurrado en el sofá, en coma, delante de la tv y tu que estas ahí aburrida, pasas por delante y le ves hacer algo que no sabemos hacer las mujeres, que es hacer NADA, y te da como rabia que viva tan relajado...y buscas algo que reprocharle... : A ver, fregó los platos...? Sí. Recogió la lavadora? Sí... umm mierda hizo todo lo que le tocaba... ummm.. Oye... piensas estar todo el día ahí delante de la tv, sin decirme nada? para un día que tenemos tiempo para hablar, ya nunca hablamos...
El caso es reprochar... porque hay una verdad verdadera, si una mujer no hace reproches es un travestí.
Por suerte yo a esa parte de mi, ahora la tengo medio amordazada en un rincón de mi ser, y solo me quejo cuando tengo razones... que por suerte son pocas, porque tengo un tesoro que me tiene loquita de amor.






